Si tu mascota pudiera hablar, probablemente te diría: “Gracias por quererme… pero eso que me das no me está haciendo bien”.
Si tu mascota pudiera hablar, probablemente te diría: “Gracias por quererme… pero eso que me das no me está haciendo bien”.
Si tu mascota pudiera hablar, probablemente te diría: “Gracias por quererme… pero eso que me das no me está haciendo bien”.