Tiempo de lectura: 1'

El error más común de los tutores responsables: “No lo vacuno porque nunca se enferma”.

Salud Vacunación
El error más común de los tutores responsables: “No lo vacuno porque nunca se enferma”.

La vacunación es uno de los actos más simples y, al mismo tiempo, más importantes que puedes hacer por la salud de tu mascota. Muchas enfermedades graves no muestran síntomas inmediatos, pero cuando lo hacen, el daño ya está avanzado y el tratamiento suele ser complejo y costoso. Las vacunas estimulan el sistema inmune para que el organismo esté preparado frente a virus y bacterias potencialmente mortales.

Parvovirus, moquillo, leucemia felina, rabia y otras patologías siguen presentes, incluso en mascotas que viven mayormente dentro del hogar.

Un calendario de vacunación adecuado debe comenzar desde temprana edad y mantenerse actualizado durante toda la vida de la mascota. Saltarse refuerzos o retrasar vacunas es abrir la puerta a riesgos innecesarios. La vacunación, además, debe ir acompañada de controles veterinarios periódicos, desparasitación interna y externa, y una nutrición adecuada. 

Una mascota bien alimentada responde mejor a las vacunas y desarrolla defensas más fuertes. Prevenir siempre será mejor que tratar. Vacunar no es exagerar ni “por si acaso”: es cuidado responsable, consciente y amor genuino.